La Mocuana de Sébaco.

septiembre 7, 2021 0 Por admin

La Mocuana de Sébaco.

Después de la conquista, soldados españoles llegaron a Sébaco. Allí fueron recibidos por un indígena noble y generoso quien fungía como alcalde de ese territorio.

Los demás pobladores lo respetaban y querían, puesto que era un hombre muy juicioso al que sólo le importaba el bienestar de los demás.

De hecho, no quiso enfrentarse a los ibéricos, sino que en cambio les hizo varios presentes. Entre esos regalos destacaba la entrega de tamarindos hechos de oro macizo, los cuales el cacique mencionó que debían ser un obsequio para el rey de España.

Como única condición, el hombre les dijo que debían abordar sus embarcaciones y no volver nunca más a pisar suelo nicaragüense. Sin embargo, los conquistadores querían el tesoro sólo para ellos. Esto hizo que el cacique escondiera todo el oro en un lugar en el que solamente su hija y él conocieran la ubicación.

El tiempo transcurrió, y los soldados españoles perecieron poco a poco. Luego de algunos años, nuevas embarcaciones arribaron a Sébaco. Ni tardo ni perezoso, uno de los militares se encargó de enamorar a la joven hija del cacique, quien de inmediato le reveló el lugar en donde se encontraba oculto el tesoro.

Después de sacar el oro de la guarida secreta, el novio de la joven la encerró en una cueva, bloqueando la entrada para impedirle que escapara. No obstante, había algo que el sujeto no sabía y es que la muchacha conocía los túneles secretos de todas las cavernas.

Luego de muchos intentos, al fin la mujer pudo huir de su encierro, aunque ya era tarde para su mente, pues desgraciadamente la chiquilla ya había perdido la razón.

Luego de unos años la joven murió y se convirtió en lo que desde esa fecha se conoce como la Mocuana, un espanto que invita a los forasteros a seguirla hasta la cueva en donde fue encerrada, para luego dejarlos abandonados a su suerte.Hasta hoy nadie ha podido ver su cara. Es decir, sólo se puede apreciar su delgada y delicada silueta y su larga cabellera de color Ébano que cubre por completo su espalda.