El Lagarto de Oro. 

septiembre 7, 2021 0 Por admin

El Lagarto de Oro. 

 

Hace mucho tiempo llegó a Chontales un noble caballero de Francia, llamado don Félix Francisco Valois, quien quedó encantado de los paisajes que rodeaban la hacienda Hato Grande situada a cuatro leguas de Juigalpa.  

Le gusto tanto la zona, que compró la Hacienda. En ese tiempo también vivía en Juigalpa una joven muy linda llamada Chepita Vidal. Un día don Francisco conoce a la Chepita y desde el primer día quedaron impresionados y muy enamorados, fue un amor a primera vista. A los pocos meses se casaron y luego tienen una hija, la cual la bautizaron con el nombre de Juana María. 

Don Francisco tiempo después, sintiéndose muy enfermo se dirige a Guatemala en busca de una sanación. Pero antes de partir recomienda a su administrador hacerse cargo de la Hacienda y su familia. 

Pasó el tiempo y don Francisco no volvía todos los pobladores de la comarca comenzaron a preguntar a los viajeros sobre el devenir del francés. Hasta que alguien trajo la información de que este había muerto en Guatemala. Doña Chepita se enfermó de pena moral y muere a los pocos años dejando su testamento enterrado en un lugar que nadie conocía. 

Juana Maria, fue creciendo y creciendo, era toda una mujer linda y joven. Ella ignoraba que todos los bienes de su padre eran ambicionados por Fermín Ferrari el otrora administrador de la Hacienda. 

Ferrari era ahora un hombre malo y ambicioso… llenos de temores de perder toda la hacienda debido a la existencia de Juana Maria. La única forma era eliminar a la muchachita era volverla loca asustándola para que se marchara del lugar. Fermín empezó con los cuentos de espantos en La hacienda, le contaba historias horribles a Juana… y con el tiempo ya la había enloquecido. 

La muchacha… se arrastraba… cantaba… bailaba… y decía entre sus locuras… «Viva la Condesa de Valois»… Luego después de varios meses de locura..fallece, ante el estupor de todos 

los comarcanos que afirmaban que Fermín era el responsable de su muerte. El bandidazo de Fermín empezó a vender todas las propiedades de La hacienda y con el dinero colectado abandona el país. Pero con su suerte de que vecinos traenla historia al pueblo de que Fermín había sido asaltado y muerto por unos bandoleros que había tropezado en el camino. 

Algunos vecinos que estimaban a la familia de Juana María le llevaban flores a su tumba. La sepultura quedaba en el cerro del Hato Grande, al borde de una laguna y las personas que la visitaban aprovechaban la oportunidad para darse un chapuzón. 

Un día muy tempranito, unos vecinos casi se mueren del susto al ver en la laguna un tremendo lagarto dorado, le brillaban los ojos con el sol resplandeciente de aquella fresca mañana. Corrieron al pueblo a contar la historia de lo que habian visto y algunos vecinos se dispusieron a capturar al lagarto, pero les fue imposible. 

Un campesino que creía mucho en La Virgen subió al cerro un día de tantos y le ofreció a La Virgen de la Asunción una corona de oro y un altar de la cola del lagarto si le ayudaba a cazarlo, tiro un mecate a la laguna y lazo al animal de la cabeza, pero cuando lo tenía en sus manos dijo: «Que se friegue la Virgen». Apenas dijo esto el lagarto se le escapó y se sumergió en el fondo de la laguna. Desde entonces todos los chontaleños buscan el lagarto de oro para hacerse ricos, pero este no volvió a salir jamás y dicen los campistas que es el alma de Juana Maria cuidado sus bienes.